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Petro ganó de lejos el debate económico organizado por Camcomercio Bogotá

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No varía sus propuestas a conveniencia o populistamente. Es coherente y consecuente con su discurso y demostró ante expertos en la materia, como los que se congregaron en la Cámara de Comercio de Bogotá, una gran solvencia y preparación académica.

En los introitos que a los dos temas hizo Mauricio Reina, a nombre de Fedesarrollo, quedó en claro que los estudios de la entidad coinciden con Petro en aspectos tales como la necesidad de buscar alternativas que rompan la dependencia de nuestra economía del sector minero energético (1), que «como vamos no vamos bien» (2); que bajar impuestos a los empresarios genera preocupaciones entre los economistas y el Banco de la República (3) por el colapso fiscal que ello podría originar, y que frente al tema pensional ya hay coincidencias en cuanto a reemplazar el actual sistema por uno de pilares (4)

Frente al primero de los temas tocados, el del crecimiento económico, Petro sostuvo entre otras las siguientes ideas:

«…El problema de Colombia en estos momentos es que se… agotó el modelo petrolero… Hoy es un modelo agónico (1). Hay que «transitar… hacia un modelo productivo y no extractivista» (2). «En Colombia funciona la enfermedad holandesa, es decir, entre más exportamos petróleo y carbón más se revalua la moneda, más destruimos la agricultura e industria» (3). Protegimos un sector con 300 mil puestos de trabajo, (el carbón y el petroleo) y destruimos progresivamente la agricultura y la industria que produce 11 millones de puestos de trabajo y otros 10 millones en la informalidad…» (4). Si «crece la agricultura y la industria… tendríamos… un motor de crecimiento del PIB tanto en dólares como en puestos de trabajo y sobre todo en lo último…»

Intervención del Estado frente a las leyes del mercado y la iniciativa privada

Frente a esta pregunta de Mauricio Reina, Petro contestó: «Se necesita estado y mercado. La idea de que solo mercado (neoliberalismo) fracasó en el mundo en el año 2008 y la idea de que solo estado (estatismo) fracasó en el mundo en el año 1993…» (1) «Estado allí donde falle el mercado…. en el crédito… en el medio ambiente y el cambio climático… (en) un factor productivo esencial el saber, el cerebro… (y) en la tierra. Tenemos un sistema feudal de la tierra… no se puede industrializar un país sino se moderniza su tierra y la modernización de la tierra implica un cambio del régimen del uso de la tierra en Colombia, que es absurdamente ineficiente e irracional:10 millones de (hectáreas de) tierras fértiles que podrían producir 2 millones de puestos de trabajo no se usan ni para sembrar una mata de maiz…»

Sostenibilidad fiscal

En la misma línea de Fedesarrollo y del francés Tomás Pikketty, Petro respondió: «…no estoy de acuerdo en bajarle los impuestos al gran capital. Estoy es de acuerdo con quitarle las exenciones para acabar la elusion y eso significa 8 billones de pesos… Pikketty demostró que al bajar impuestos no se genera empleo sino que se genera mayor desigualdad social…»

«… Ud. coincide conmigo… en que las tasas de tributación del gran capital no son altas… (son) las más bajas en Amética Latina y, segundo, coincide conmigo en que la proyección es en que si se bajan impuestos vamos hacia un colapso fiscal; colapsa el estado. Es populista afirmar lo contrario… lo que yo propongo… es quitar las exenciones que la ley creó sobre todo en la época de Álvaro Uribe Vélez… una enorme maquinaria de subsidios de recursos públicos hacia las clases más pudientes de Colombia (AIS por ejemplo) en contra de las menos pudientes… cada vez que se hace ese subsidio lo que se destruye es la clase media…»

«No vamos a subir… tasas, vamos a quitar las exenciones. Las exenciones están ligadas a la elusion…o evasión de impuestos… Los gravámenes tienen que caer sobre las rentas no productivas, por ejemplo la tierra fértil no productiva. La renta presuntiva es un elemento esencial para modernizar la tierra. Por ejemplo, los dividendos cuando de la empresa salen al propietario. Por ejemplo los aranceles a importaciones… Por ejemplo la remesa de utilidades hacia el extranjero…»

Reforma pensional

«Lo que me propongo es una reforma pensional que Uds ya coinciden en el régimen de pilares. Fui el primero en proponerlo aquí como candidato presidencial. Pero (uds) establecen que el primer pilar de reparto simple, Colpensiones, solo tendría hasta 1 salario mínimo. Eso no sirve… Es hasta 4 salarios mínimos… porque nos garantiza… poderle pagar a 2 millones de personas en edad de pensión 6 billones de pesos a través de una renta pensional que sea superior a la línea de la pobreza…»

Sin lugar a dudas la propuesta más estructurada, seria y consistente con la situación actual del país y con la crisis de los precios internacionales del Petróleo es la que está formulando Gustavo Petro y así quedó hoy demostrado.

Petro propone devolverle a los trabajadores lo que Uribe les quitó

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En su discurso en Zipaquirá el pasado domingo 22 de abril, Gustavo Petro se atrevió a ponerle el cascabel al gato. Allí abordó un tema tabú o vedado en el ámbito de la política colombiana: El de la devolución de los derechos que empezaron a arrebatársele a los trabajadores desde inicios de la década del 90.

Es una cuestión de simple y elemental justicia. No es comunismo ni socialismo como seguramente empezará a vociferar más de uno. De hecho, las garantías, derechos y prerrogativas de las que gozaban los trabajadores hasta inicios de la última década del siglo pasado, eran en buena parte expresión del auténtico pensamiento liberal, mientras que la contrarreforma que se aplicó a la misma es un claro producto del pensamiento neoliberal.

Uno no entendería entonces que los trabajadores, que tanto se quejan de sus cada vez más precarias condiciones laborales, no respalden a quién ha asumido pública y valientemente el compromiso de terminar con los contratos de 3 meses; con la intermediación laboral (tercerización) y con quién, además, ha vuelto a colocar en el centro de la discusión pública el cancelar horas extras desde las 6:00 PM y reconocer un mejor pago por laborar en dominicales y festivos.

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Es necesaria la expedición de un nuevo Estatuto del Trabajo que garantice condiciones de dignidad y decencia en las relaciones laborales al sector más débil: el de los trabajadores. Es impostergable en ese campo la mediación de un estado garantista.

Se requiere urgentemente un Estatuto que impida, que con fundamento en la inestabilidad en el empleo, se extorsione laboral, política y hasta sexualmente a quienes devengan su sustento y el de sus familias de la posibilidad de trabajar.

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La Ley 50 de 1990 de la que Uribe fue ponente en el congreso se expidió bajo la excusa de que otorgándole beneficios a los empleadores y ahorrándoles costos, en detrimento de los trabajadores, se generarían nuevos empleos, lo cual nunca ocurrió.

Por el contrario, al modificar el artículo 6 del Decreto 2351 de 1965, la ley 50 permitió o facilitó los despidos masivos y el fin de: los contratos a término indefinido (1); de la estabilidad en el empleo (2); del derecho de reintegro por despido sin justa causa (3); del reconocimiento de salarios dejados de recibir y/o pago de indemnización por despido sin justa causa (4) y de la retroactividad en el pago de cesantías (5), entre otras.

De todo ello surgió la desregularización en las relaciones laborales y el inicio de la explotación de los trabajadores por un tercero (tercerización) bajo la figura inicial de bolsas de empleo ( Decreto 468 de febrero 23 de 1990) o de “cooperativas” de trabajo asociado, fortalecidas después por el Decreto 4588 de Diciembre 27 de 2006

En hora buena un candidato presidencial propone derogar también la Ley 789 de 2002 que puso fin al pago de recargos nocturnos por laborar después de las 6 PM; a la remuneración especial por laborar en domingos y festivos y que redujo las tablas para pago de indemnización por despidos injustos, acrecentando la inequidad social.

El balón está en el terreno de los trabajadores. Ellos deciden si le dan un voto más de confianza a quienes han actuado históricamente contra sus intereses o a quienes proponen restituirlos y salvaguardarlos.